El señor Lino, después de 29 años de trabajo en un almacén, tendrá que capacitar durante cinco días a Nin, quien lo sustituirá como encargado del lugar. Estos personajes tan diferentes, pasarán de la desconfianza inicial, a reconocerse y compartir un sentimiento solidario entre dos trabajadores, uno que llega y el otro que termina. En un espacio que podría ser la nada o la vida misma la cual va como va.